PROSA APRISA - ARTURO REYES ISIDORO

** Derrotas que se viven (al menos) dos veces


Qué duda cabe. En la vida hay derrotas que se viven varias veces, o por lo menos dos, con tanta intensidad la segunda o las demás como la primera.

El próximo año se conmemorarán los 500 años de la llegada de los españoles al puerto de Veracruz y la fundación del municipio del mismo nombre (ya casi estamos en la antevíspera).

No es para menos que el gobierno federal se prepara ya para el gran acontecimiento e incluso para ello vino el 31 de agosto al puerto jarocho la esposa del presidente electo Andrés Manuel López Obrador, Beatriz Gutiérrez Müller.

La fecha no es cualquier cosa y no se duda que AMLO le trate de sacar el mayor provecho al acontecimiento sacando a relucir su condición de “chojarocho” ya que por sus venas corre sangre veracruzana.

En el portal de Morena (morena.si) publicó: “… mis abuelos paternos eran veracruzanos, corría por sus venas sangre blanca, india y negra. A mucho orgullo, jarochos de la cuenca del Río Papaloapan”.

Como agregado narra que su padre llegó a Tepetitlán, su lugar de nacimiento, municipio de Macuspana, en Tabasco, como trabajador petrolero y que ahí conoció a su madre a quien él llama Manuelita, quien “siempre fue comerciante”.

“De joven se embarcaba en cayuco una canoa hecha de un gran árbol hueco y viajaba vendiendo mercancías en todas las rancherías, ubicadas a la orilla de ríos, arroyos y lagunas. Cuando regresaba a Tepetitán traía el cayuco lleno de maíz, frijol, arroz y cerdos. Antes predominaba el trueque o intercambio de productos”.

Pero dejemos ese dato cultural y volvamos a lo nuestro.

Durante su campaña, en repetidas ocasiones Andrés Manuel hizo alusión a su origen e incluso se proclamó “chocojarocho” por su mezcla de tabasqueño y veracruzano.

Ante la inminencia de su triunfó incluso llegó a proclamar que sería el primer veracruzano que llegaría a la presidencia desde que don Adolfo Ruiz Cortines lo había logrado en 1952, hace ya 66 años.

Pero ese: “A mucho orgullo, jarochos de la cuenca del Río Papaloapan” no deja lugar a dudas de que sí, que reclama en serio su derecho a proclamarse también veracruzano. Y qué bien.

Qué bien por Veracruz. Tal vez peque de optimista, pero se esperaría que entonces ante tan grande acontecimiento el próximo año, en el que él como presidente de México estará en el ojo del mundo de habla hispana, y tal vez del mundo entero, se preocupe mínimo por “parar” bien, en forma digna, al puerto jarocho, para darle un gran “empujón” como el que le dio Porfirio Díaz en 1902.

En ese año, con la inauguración del “nuevo puerto artificial de Veracruz” se inició la modernización del puerto y el crecimiento, en forma dinámica, de la ciudad. Gobernador era el famoso don Teodoro A. Dehesa y el contratista ejecutor de las obras el no menos famoso Sir Weetman D. Pearson.

¡Carajo! Es tan rica la historia del puerto y por eso la relevancia que se le dará al acontecimiento. Lo merece.

¡Y pensar que hace apenas dos meses y días las familias Yunes Linares-Márquez pensaban que ellos serían los grandes anfitriones y que se codearían al lado de los Reyes de España, que vendrán, con uno de los hijos como alcalde y con el otro como gobernador!

Yo no dudo que ser protagonista en tan magna ocasión, que será irrepetible, que pasará al registro de la historia, era también una de las grandes motivaciones que tenían los panistas para retener y mantenerse en el poder.

Los preparativos para la celebración ya están a todo lo que dan. El gobierno de la andaluza Granada, esa misma a la que le cantó Agustín Lara en 1932, canción que pasó a ser un clásico, le va a invertir incluso recursos, y ya Andrés Manuel López Obrador aprovechó su reunión del miércoles 29 de agosto con los embajadores de América Latina y el Caribe para invitar a los presidentes del área.

Pero se van a involucrar Sevilla, España y, por supuesto, Cuba, entre otros países por donde pasaba la Flota de Nueva España que venía hacia Veracruz.

Mucho se puede hablar de historia y ya ni se diga de todo lo que nos llegó por mar y de la gran influencia cubana en nuestro puerto (música, gastronomía, deporte, enfermedades, la cruz, la religión católica).

Ya he dicho aquí que en política, según repetía “Yayo” Gutiérrez, los aplausos siempre son contra alguien. En plenos festejos, aunque un joven miembro del clan estará participando (se espera que no lo marginen los gobiernos de Morena, lo que sería institucionalmente incorrecto), no compensará la pérdida que sufrió la familia el pasado 1 de julio en las urnas, con ello el poder político, pero también el poder de ser protagonistas en la gran conmemoración.

La derrota, entonces, se volverá a vivir, a resentir. Los fuegos artificiales los tendrán que ver desde su residencia. Y en cambio acaso veremos de frac ¡a Cuitláhuac y a López Obrador; de pingüinos!, ahora sí, de pompa y circunstancia, quienes tendrán que dejar para esa ocasión a un lado su austeridad porque ni modos que a los monarcas y personajes les den puro chile (sin albur), frijoles y tortillas. No señor, tendrán que descorchar botellas de champán e importar caviar ruso, mínimo, para el gran agasajo.

En fin, unos vivirán la alegría del gran momento y otros, ¡ay!, seguirán sufriendo la derrota.

Eric se prepara para su cargo

Aunque inicialmente dijo que empezaría a recorrer el Estado, se sabe que finalmente el futuro nuevo Secretario de Gobierno, Eric Cisneros, decidió meter freno para empezar a empaparse en los temas de la que será su función y en los actores con los que seguramente le tocará tratar o a los que tendrá que lidear.

Su decisión la habría tomado también a fin de prepararse a efecto de ayudar al gobernador Cuitláhuac García en caso de que surjan problemas sobre todo por reclamos de los compromisos económicos de fin de año, que serían los del inicio de la nueva administración.

Si en su momento Miguel Ángel Yunes Linares dijo que el gobierno de Javier Duarte le quería dejar varias bombas de tiempo para que le estallaran al tomar él posesión, en Morena existe el temor de que la situación se pueda estar repitiendo y ahora las bombas puedan ser para Cuitláhuac.

¿Ya hay posición para Héctor?

Se maneja entre personas allegadas al círculo cercano al gobernador electo Cuitláhuac García que el ahora diputado federal priista Héctor Yunes Landa no solo se ha sentado a dialogar ¿y a negociar? con el futuro nuevo gobernador, sino que habría recibido una posición en el gobierno que iniciará el 1 de diciembre.

Las versiones hablan de que la Secretaría de Desarrollo Agropecuario, Rural y Pesca tendrá un titular allegado al excandidato al Gobierno del Estado y que sería en reciprocidad al apoyo que dio en el pasado proceso electoral para el triunfo de Morena. Amor con amor se paga.

Por lo demás, Cuitláhuac ha dicho que a su gobierno serán invitados priistas y panistas, no así duartistas ni yunistas azules. Si se confirma lo de Héctor, ¿a quién le dará la posición?

No habrá columna mañana

Lector, junto con un grupo de compañeros de la Editorial de la Universidad Veracruzana, desde ayer lunes asisto en la ciudad de Puebla a un seminario para publicar y navegar en las redes de la información científica, como parte de la inserción de nuestra casa de estudios en la publicación de libros digitales, en lo que ya estamos. El evento lo han organizado el Consorcio Nacional de Recursos de Información Científica y Tecnológica (CONRICYT) y la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla.

Lo anterior me limitará el tiempo para redactar columna para este miércoles; nos encontraremos el jueves. De paso no puedo dejar de reconocer el interés de la rectora Sara Ladrón de Guevara y del director de la Editorial, Édgar García Valencia, por que nos preparemos mejor y nos actualicemos en el mundo de las publicaciones digitales.