ESTIMULA DESINDEXACIÓN DE SALARIO MÍNIMO AL PODER ADQUISITIVO



** No será más medida de multas y sanciones: Javier Herrera



Cd. de México, 11 de noviembre de 2015.- La desindexación del salario mínimo aprobada en comisiones de la Cámara de Diputados busca la recuperación paulatina del poder adquisitivo y elimina el uso de esa unidad de medida para determinar tarifas legales como multas y créditos, aseguró el vicecoordinador del Grupo Parlamentario del Partido Verde, Javier Herrera Borunda.



En entrevista, dijo que el Senado de la República aprobó el Dictamen con Proyecto de Decreto y lo envió a los diputados que lo aprobaron en Comisión de Hacienda y lo turnaron a la de Puntos Constitucionales para que ésta la someta al Pleno y con su aprobación, terminar así con décadas de ese esquema que llevó a la pérdida del poder adquisitivo de millones de mexicanos.



Con esta reforma se desvincula al salario mínimo como unidad de cuenta, índice, base, medida o referencia en pago de obligaciones o supuestos que se establecen en leyes federales y estatales, la propuesta llegará al pleno la próxima semana para su aprobación.



El legislador veracruzano dijo que el proyecto modifica los artículos 26 y 41 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, para desvincular el salario mínimo como referente de obligaciones y sanciones expresadas en dinero para diversos aspectos.



Herrera Borunda dijo que la inminente aprobación de la desindexación del salario mínimo significa ampliar las posibilidades para la atracción de inversiones y generación de empleos.



Recordó que la desindexación del salario mínimo forma parte del proyecto elaborado a partir de la minuta turnada por la Cámara de Diputados en diciembre de 2014 y que el pasado mes de octubre fue aprobada por el Senado y el pasado martes por comisiones en la Cámara de Diputados.



Dijo que el Partido Verde está a favor de esta medida que contribuye a que en el futuro existan condiciones favorables y aceptables para incentivar un incremento salarial que redistribuya el ingreso hacia las clases menos favorecidas y haga crecer el poder adquisitivo de las familias mexicanas, sobre todo de las familias en las cuales sus miembros ganan entre uno a tres a salarios mínimos, los cuales representan según datos del INEGI el 65 por ciento de la clase trabajadora de México. 



Hasta hoy, el uso del salario mínimo, también es la base para determinar aportes de trabajadores en créditos hipotecarios subsidiados y el financiamiento público a los partidos políticos.