AMÉRICA POR EL TÍTULO

AHORA sí, América es finalista.

Era casi imposible que Monterrey hiciera de las suyas a un boleto que ya tenía nombre y apellido desde el juego de ida.

Ayer únicamente era cuestión de trámite, mismo que pone nuevamente al América en una final, su tercera en menos de dos años. Objetivo que finalmente cumplió Antonio Mohamed gracias al 3-0 en el global, pues el gol no hizo acto de presencia en el estadio Azteca.

Los goles que marcó el América en el juego de ida le dieron el pase a las Águilas, que se verán con otro regiomontano, Tigres, en el gran desenlace del Apertura 2014, final a la que llegará Antonio Mohamed pese a que tenga un pie fuera del plantel, cosas de la vida y que no se logran entender, pero lo único que le interesa al americanismo es colgarse una estrella más.

Jueves y domingo serán las citas de la gran final, y dentro de ocho días se verá si el “Turco” puede marcharse con el título, siendo una dura lección para el cuadro de Coapa, pues de nada le sirvió su campeonato y superliderato, pues ya cuenta con reemplazo.



EMOCIONES SIN GOLES

Si el 3-0 a favor de las Águilas llevado desde Sultana del Norte hacía pensar que uno se echaría a la hamaca y otro se iría con todo al frente. La realidad fue distante, existió propuesta y generación de un buen futbol que abrió la cancha por todos los sectores.

América y Rayados no se reservaron nada pese a los diversos panoramas, y fue posiblemente Monterrey el que estuvo más cerca del gol por conducto de Cándido Ramírez, pero si no hubiera sido por Osmar Mares, que salvó sobre la línea, otro contexto de la primera mitad sería el contado. Sin Arellano, pero sí con Cándido, Cardozo, “Chupete” y Pabón, Monterrey nunca dejó apretar, ya fuera en jugadas elaboradas o en intentos lejanos de Suazo o Dorlan.

Las Águilas no se quedaron atrás, y con un Luis Mendoza inspirado, que hizo lo que quiso con el “Chispa” y Ventura Alvarado, que cubrió al indisciplinado Paúl Aguilar, la propuesta también estuvo del lado emplumado. A diferencia de lo pensado, no defendieron su ventaja y persiguieron el gol, como en aquel disparo de Rey en donde Jonathan Orozco mandó a corner. Le siguió aquel tanto anulado por fuera de lugar y hasta al último se numeró otra más del “Quick” sin que pasara a mayores. Todo esto cuando el silbante central, Roberto García Orozco, ingresó a la polémica con un penalti que no marcó al “Cepillo” por desplazamiento de Darvin Chávez.

Por ganas no quedó, el gol no quiso entrar y se fueron sin festejos al entretiempo.

Debido a la necesidad, Carlos Barra no cesó con su nerviosismo, así que mandó a Omar Arellano, Lucas Silva y Luis Madrigal con la única idea de alcanzar en el global, pues el tiempo era ya otro de sus enemigos.

A tal acción una reacción, lapso en donde al ver los movimientos, el “Turco” “guardó” a su equipo con el ingreso de Juan Carlos Valenzuela y la salida de Osvaldo Martínez, por lo que tres centrales se postraron en la zaga plumífera junto a Layún y Alvarado por las laterales. No obstante, refrescó el ataque con Arroyo por Peralta.

Y pese al ingreso de Michael, una vez más Luis Mendoza estuvo cerca de perforar, pero Orozco nuevamente se vistió de héroe, negó el gol y la recta final no fue la misma, bajó en emociones y más cuando Moisés Velasco acordonó la contención con Molina y Valenzuela. América y el “Turco” ahora sí defendieron su ventaja.

Y al igual que en el Tigres y Toluca en el Universitario, América y Rayados imitaron en la vuelta, pero la diferencia fue que escribieron al ganador en la ida, en donde las Águilas firmaron su pasaje a la gran final.

América cumplió, el “Turco” también, pero sigue Tigres para marcharse con una cachetada con guante blanco a todo aquel que no lo consideró finalista.