NI LLAMAS NI GARRAS



Toluca de Lerdo, México.- El infierno nunca estuvo tan frío; los felinos nunca inspiraron tanta apatía como en este jueves. Toluca y Tigres dejaron de lado la urgencia o la necesidad, guardaron el dramatismo y solamente dejaron correr 90 minutos en su eliminatoria para empatar 0-0 en el Estadio Nemesio Diez dentro de la ida de las Semifinales en el Torneo Apertura 2014.

La Liguilla no termina por levantar y tanto Diablos como Regiomontanos tomaron la pala y echaron un poco más de tierra al espectáculo y también, empujaron un poco más al precipicio a la regla del gol de visitante. Lo cierto es que los dirigidos por Ricardo Ferretti estuvieron muy lejos de tener oportunidades de peligro para anotar en el Estado de México, lo que hubiera redituado en ir al Estadio Universitario con una ventaja cómoda a hacerle frente a unos Diablos que tampoco convencen.

Ni el Toluca ni los Tigres han sido capaces de ganar en esta Fiesta Grande. Era un mal presagio, pero la esperanza estaba puesta para ambas escuadras a la hora de salir al Nemesio Diez. Toluca arrolló en los primeros tres minutos, quizás cuatro. Amione desbordó y tiró, Benítez desubicó a la zaga contraria y Nahuel Guzmán desquitó prácticamente todo su salario en este lapso. Después, los dirigidos por José Cardozo se perdieron en el mar de ambigüedad que plantearon los visitantes.

El guardameta universitario fue el factor indiscutible y principal culpable de que la capital mexiquense no festejara un gol de los escarlatas. El argentino tuvo dos atajadas monumentales, , la primera a un disparo de Damián Álvarez a los 26’ y la otra al sacar un balón que tomaba dirección peligrosa de gol olímpico, ocho minutos antes de que concluyera la primera mitad.

Tigres intentó hacerse presente en el segundo tiempo. Joffre Guerrón tomaba la pelota más a menudo, Damián Álvarez levantaba la cara para buscar a Hérculez Gómez, siempre a kilómetros de distancia. Lo más sobresaliente fue la lamentable expulsión a Egidio Arévalo a los 76’. El uruguayo perdió la cabeza y demostró su incapacidad para pensar en el partido de vuelta, el cual se perderá debido a una fuerte entrada sobre Lucas Lobos, ex símbolo del equipo al cual pertenece.

Sin drama, pero con mucha expectativa, quizás de los más optimistas, Tigres y Toluca tendrán un asalto final el próximo domingo en el Estadio Universitario de San Nicolás de los Garza, Nuevo León. El infierno se apagó, las llamas pueden aparecer en cualquier parte, incluso en la UANL, donde unos Tigres esperan afilar las garras para recibir al mismísimo demonio en busca de la Final