MONTERREY Y AMÉRICA, POR UN PASO MÁS A LA GLORIA



QUEDAN 180 minutos para que el América y Antonio Mohamed tengan la oportunidad de disputar esa final en la que pueden remediar muchas cosas de las que les han sucedido en el torneo de Apertura 2014. Son 180 minutos y un rival complicado, porque el Monterrey persigue lo mismo y no es un flan, nunca lo ha sido, a pesar de que ya perdió en el Azteca en este semestre.

Fue en la jornada 13 cuando estos equipos se enfrentaron en la casa de las Águilas y entonces, cuando se esperaba que los Rayados fueran una prueba complicada para los de Coapa, se convirtieron en tres unidades sencillas, hasta cierto punto.

Sin duda, y lejos de lo sucedido en la fase regular del torneo, esta serie entre el América y el Monterrey será un duelo tan intenso como lo quiera el cuadro americanista. De los regiomontanos se sabe lo poderosa que puede ser su ofensiva, además de lo dúctil, ya que Carlos Barra ha encontrado diferentes fórmulas para plantear los partidos, con diversos protagonistas.

Entre los emplumados, el estratega argentino quiere recuperar la intensidad de los primeros cinco partidos del torneo y mantenerla para no dejar dudas de que merecen estar en la pelea por el título, y no como lo sucedido en los cuartos de final ante los Pumas, en los que hubo muchas dudas.

Dorlan Pabón es el mejor por parte de los Rayados, con un total de 12 anotaciones, una cifra muy lejana a la de los dos tantos que marcó Humberto Suazo, quien no por eso deja de ser el líder de este equipo. Con esa docena de goles, también supera los ocho de Oribe Peralta, el mejor jugador de unas Águilas a las que solamente el ex de Santos les ha producido entre sus centros delanteros, después de la salida de Raúl Jiménez.

Mohamed tiene una doble batalla en esta serie y en lo que le quede del Apertura 2014 y curiosamente, Monterrey se cruza en su camino en el presente. Mucho se ha dicho de su posible salida de las Águilas, con todo y que levante el título. Se ha rumorado que podría recalar en la escuadra regiomontana, “pero nada de eso me desenfoca”, dijo el estratega azulcrema unos días después del sofocón con el que abrió la conferencia de prensa posterior a los cuartos de final.

La psicosis del gol de visitante ha hecho de esta Liguilla, hasta el momento, una de pobre producción ofensiva y muchos cuidados defensivos, aunque en el fondo del imaginario colectivo se espera que esto cambie para las previas a la final.

Se esperan pocos cambios por parte de ambas escuadras respecto a lo que fueron sus últimos partidos, debido al resultado que obtuvieron ambos estrategas, que esperan mantener la concentración de sus futbolistas, pero sobre todo la actitud mostrada cuando estaban en desventaja global.

Dentro de todo lo diferente que son estos dos equipos que inician la serie en el estadio Tecnológico –que además vive su última Liguilla-, después del partido de ida de los cuartos compartieron una situación peculiar: Los jugadores de América y Monterrey salieron abrumados de sus respectivos duelos ante Pumas y Atlas en los que no lograron superar el gol en propia puerta. Luego, en la vuelta, superaron sus miedos y sus carencias para darle la vuelta a la serie y clasificarse a las semifinales.

Mohamed y Barra se juegan la credibilidad de su proyecto, un proyecto que ha tenido altas y bajas a lo largo de todo el Apertura 2014, pero que ahora tiene la posibilidad de dar un paso más hacia la gloria. Solo uno de ellos (junto a su equipo) lo dará y disputará la final. Hoy el primero de dos capítulos. Árbitro: Fernando Guerrero.