SE CAEN A PEDAZOS LAS ACUSACIONES; ANTONIO NEMI DIB, ESTÁ LIBRE



** Necesario castigar a culpables



Por Noé Flores Cortés



Córdoba.- El cordobés Antonio Nemi Dib, quien fuera secretario de Salud en la gestión de Javier Duarte de Ochoa, recobró su libertad luego de haber sido acusado de varios delitos, los cuales no fueron bien sustentados y no pudieron más, que dejarlo en libertad.

En la gestión de Miguel Ángel Yunes, hubo una serie de venganzas y revanchas, las cuales le impidieron que pudiera hacer un buen gobierno, pues no le alcanzó el tiempo para poder meter a la cárcel a todos sus enemigos, mucho menos para trabajar a favor del estado.

A todas luces, muchas de las detenciones fueron arbitrarias, lo mismo que el hecho de que les dictaran prisión preventiva oficiosa a los imputados y más tarde acusados, las cuales no fueron bien sustentadas y ahora han empezado a recobrar su libertad.

No digo que a quienes hayan acusado sean inocentes, pero culpables tampoco lo son, pues no les pudieron fincar esa responsabilidad debido a que las acusaciones no fueron sustentadas.

Antonio Nemi dijo que no buscará ir contra quienes le quitaron dos años de su vida, al privarlo de la libertad y acabar con su reputación y buena fama, sólo piensa en rehacer su vida y olvidarse inclusive de la política, muy a pesar de que él es licenciado en ciencias políticas, profesión de la que ha vivido muchos años.

Ahora bien, si Antonio Nemi no es culpable y fue encerrado indebidamente, se debe castigar a los culpables, pues en la misma situación está el notario público y gobernador interino de Veracruz, Flavino Ríos, quien recobró su libertad, porque tampoco le pudieron fincar responsabilidad en los delitos por los que fue privado de su libertad, lo que indica que fue más una venganza del exgobernador Miguel Ángel Yunes, que apego a Derecho.

Así las cosas, no será nada difícil que varios de los todavía detenidos sigan los pasos de Flavino Ríos, Antonio Nemi e inclusive del mismo Arturo Bermúdez, sin que esto quiera decir, que sean precisamente inocentes, pero tampoco son culpables, por ello, están en libertad.