SAMUEL AGUIRRE OCHOA: LAS DIPUTACIONES DEBEN SER LA VOZ DEL PUEBLO



Xalapa.- Samuel Aguirre Ochoa, destacado dirigente del antorchismo en el estado de Veracruz, sin duda una de las mejores figuras políticas que hoy se perfilan para las -Diputaciones Federales Plurinominales-



Y esto se debe a su destacado trabajo de gestión que realiza dentro de la organización a la que representa, el Movimiento Antorchista/Antorcha Campesina, pues ha contribuido en mejorar las condiciones de vida de miles veracruzanos de escasos recursos.



Samuel Aguirre, es de los pocos líderes que tiene aceptación de los distintos sectores sociales, pues el trabajo que ha realizado desde hace 37 años en Veracruz no ha sido en balde y ha logrado construir una organización fuerte en el ámbito político y de masas, acercando cada día a mas campesinos, colonos, obreros, estudiantes, maestros y demás.



El dirigente antorchista ha sido claro al señalar que es necesario que los sectores más desprotegidos del país tengan representantes en el Congreso de la Unión, pues en el caso de Antorcha es precisamente esa la lucha por mejorar las condiciones de vida de los sectores más humildes del país.



Sin lugar a duda la posición política que representará Samuel Aguirre Ochoa, será de gran beneficio para los que menos tienen, ahí esta la muestra con los actuales diputados federales emanados de Antorcha y que han logrado llevar innumerables recursos para obras y acciones en varios estados de la república.



La coyuntura política en Veracruz y el país es crítica, pero para Antorcha es el mejor terreno para demostrar que en México no hace falta un nuevo partido en el gobierno, sino una nueva clase social que gobierne con el pueblo y para el pueblo, y que verdaderamente busque cambiar el actual modelo económico; Antorcha tiene su propio modelo para una justa distribución de la riqueza nacional con 4 ejes: empleo para todos, salarios bien remunerados, política fiscal en donde paguen más los grandes empresarios y quienes más ganan, y una reorientación del gasto público enfocado a satisfacer obras y servicios a los sectores más marginados.